¿Por qué las ciudades inteligentes necesitan bibliotecas inteligentes?

Siguiente la tendencia de las ciudades inteligentes, hemos notado también un aumento por el conocimiento bibliotecario. Desde hace años, las bibliotecas públicas se han estado moviendo hacia la era digital. Cómo estos dos conceptos se pueden combinar de una manera que ayude a crear una ciudad más “habitable” y “deseable” en el futuro, representa un gran desafío.

Foto: arquitecturainteligengte.wordpress.com

Al hablar de las ciudades inteligentes, hemos mencionado anteriormente la necesidad de prestar mucha atención a la forma en que se diseña el cerebro de la ciudad, no olvidando al ciudadano y sus necesidades como punto central para el diseño de las mismas. Por "cerebro", no nos referimos simplemente a un organismo central como el cíborg (organismo cibernético) que controla cada termostato, semáforo o parquímetro de la ciudad. Más bien, el cerebro real de una ciudad inteligente tiene que ser como una gran cámara de compensación central para conectar a las personas, creando así la cohesión social que permita un crecimiento económico sostenido a través del conocimiento. 

En el futuro, la biblioteca inteligente se parecerá más a un ambiente de cafetería con salas tranquilas llenas de pilas de libros. Además de encontrar sin sorpresa ordenadores públicos y WiFi gratuito; también hallaremos un sinfín de libros electrónicos y bases de datos en línea para la investigación, aplicaciones de navegación GPS para ayudar a los visitantes a encontrar materiales dentro de las bibliotecas y otra serie de recursos en línea. Aunque ya existen muchas bibliotecas que están utilizando Facebook y Twitter para conectarse con los usuarios dentro de las biblioteca, muchas otras están haciendo aún más.

Foto: bibliotecavilareal.wordpress.com

El Arts Council de Inglaterra ha llevado a cabo un proyecto de investigación sobre cómo será el futuro de las bibliotecas y las prioridades que deben afrontar éstas en sus servicios a la comunidad. El objetivo es señalar el valor, la función y el propósito futuro de las bibliotecas. 

El estudio ha establecido cuatro áreas prioritarias para el fomento y sostenibilidad de las bibliotecas: 

1. La biblioteca como centro de la comunidad. 

Hacer de la biblioteca y sus espacios lugares para que las personas se reúnan y sociabilicen con el resto. Las bibliotecas siguen siendo valoradas como sitios de confianza, lugares democráticos con valiosos recursos y que ofrecen gran cantidad de actividades a sus usuarios. 

Hay que buscar esa unión entre el mundo físico y el mundo virtual, buscar una integración flexible a través de las redes sociales, grupos web de lectura, vínculos a recursos en línea… con la finalidad de involucrar a los usuarios y despertar su creatividad, el intercambio de ideas, conocimientos y la realización de actividades culturales. 

Compartir espacios desde la biblioteca con otras organismos comunitarios hará que gane la comunidad y traerá beneficios como el intercambio de conocimientos, llegar a más gente y reducción de costes. Los desafíos en el uso del espacio de la biblioteca: 
  • Adecuar la biblioteca para la reunión de personas sin olvidar a los usuarios que quieran hacer uso de la biblioteca por su cuenta. 
  • Integrar la biblioteca física y los espacios virtuales. 
  • Ofrecer tantas plazas en la biblioteca como para satisfacer las necesidades de sus usuarios. 

2. Sacar el máximo provecho de la tecnología digital y de los medios creativos. 

Cada vez hay más información y más facilidad de acceso a la misma por parte de los usuarios de las bibliotecas. Las bibliotecas tienen que pensar más allá del edificio y ser capaz de ofrecer a sus usuarios experiencias interactivas, ganar accesos a sus servicios y pensar en la movilidad de las personas. 

Las bibliotecas deben estar en el centro de la innovación en cuanto a tecnología digital. Deben ser ese nexo entre la comunidad y la tecnología que ayude a los ciudadanos a experimentar. La tecnología digital será la clave para la prestación futura de servicios en la biblioteca. La biblioteca tiene que innovar, compartir y adoptar conjuntamente los servicios de manera eficiente con la finalidad de ofrecer a las personas accesos a más recursos, a información y apoyo en sus necesidades. 

Las bibliotecas tienen que ser esas organizaciones que ayuden a las personas que se encuentran en la brecha digital y que tienen menos recursos con los cuales poder acceder a la información con la finalidad de que nadie se quede atrás o excluido. Los desafíos en el uso de la tecnología: 
  • Mejorar la calidad y consistencia de la biblioteca virtual. 
  • Desarrollar infraestructuras que fomenten la innovación y el mejor servicio. 
  • Préstamo de libros electrónicos, incluido el préstamo electrónico a distancia. 

3. Asegurar que las bibliotecas son resistentes y sostenibles. 

Ante la situación económica actual y el recorte de presupuestos destinados a las bibliotecas, estas tienen que encontrar otras fuentes de financiación extra y no depender única y exclusivamente de las administraciones. Apoyarse también en los servicios que puede ofrecer la comunidad en la biblioteca, buscar su participación, desarrollo de ideas y creación de servicios en conjunto. 

Los desafíos: reducción de costes, búsqueda de nuevas vías de financiación y nuevas formas de trabajo: 
  • Crear un ambiente positivo y que invite a participar activamente a las comunidades y sus usuarios en el diseño y prestación de servicios en la biblioteca. 
  • Desarrollar nuevos enfoques en cuanto a la gestión de las bibliotecas. 
  • Dotar a las bibliotecas de otros servicios públicos. 

4. Dotar de conocimientos adecuados a los profesionales que trabajan en las bibliotecas. 

Hacer del personal que trabaja en la biblioteca auténticos líderes y que ofrezcan sus servicios de manera rápida a los usuarios. Los bibliotecarios tendrán que ser activos en sus comunidades, animar a las personas e involucrarlas en la biblioteca. 

Los profesionales que trabajan en las bibliotecas tendrán que mejorar sus habilidades de organización y ayuda a usuarios a encontrar la información que necesitan en el caos informacional en el cual nos encontramos. Deberán pensar en emprender, ser expertos en la comunicación y la comercialización de los servicios. 

El desafío es desarrollar las habilidades del personal que trabaja en las bibliotecas: 
  • Garantizar que los responsables de las bibliotecas cuentan con estas habilidades. 
  • Animar al personal que trabaja en las bibliotecas a hacer un uso creativo e innovador en el uso de los espacios de la biblioteca, sus actividades y recursos. 
  • Asegurar que el personal bibliotecario cuenta con las habilidades digitales necesarias. 

Algunos modelos actuales

  • La biblioteca pública St. Paul, Minnesota cuenta con un laboratorio de computación móvil que sale a los barrios para proporcionar capacitación en informática y ayuda para la búsqueda de empleo en varios idiomas. La idea detrás del proyecto es "ir a donde está la gente". 
  • La biblioteca digital del condado de Bexar en San Antonio, Texas ha sido digitalizada totalmente con libros electrónicos, e-readers, laptops, iPads disponibles para todos sus visitantes. Allí no encontrarás nunca un libro impreso. 
  • En la biblioteca Pierre Bottineau del condado de Hennepin, Minnesota, durante las horas de cuentos, los niños usan iPads para aprovechar las aplicaciones interactivas. 
Muchas de estas bibliotecas,  ofrecen clases  gratuitas que  ayudan  a  sus visitantes a ser digitalmente más inteligente (alfabetización tecnológica),  desde aprender  Excel hasta llenar solicitudes de empleo en línea. 

Retos de las bibliotecas del futuro 

  • Deben ser adaptables y flexibles, permanecer abiertas a la innovación y cambio para seguir siendo relevantes y útiles para las comunidades a las que sirven. Las bibliotecas deben ser laboratorios vivos para la interacción, colaboración y la innovación. 
  • Proporcionar una orientación útil a sus visitantes para aumentar el conocimiento y habilidades en seguridad cibernética, la alfabetización digital y la ciudadanía digital, ayudando a reducir la brecha digital mediante el empoderamiento de los usuarios para aumentar el conocimiento y las habilidades para navegar por el mundo en línea de una manera segura, inteligente y responsable. 
  • Realizar seguimiento al acceso a sus recursos y a los progresos de sus usuarios mediante el análisis de sus datos (Big Data y Data Mining), pudiendo en el futuro efectuar acciones y disponer de recursos hacia sus usuarios, cuando éstos lo necesiten. 
  • Ayudar a los usuarios a utilizar las tecnologías digitales con confianza y seguridad y obtener lo mejor de la tecnología digital evitando los los ciber-riesgos. 
La desaparición del profundo silencio y el estereotipo  de un siseo bibliotecario  "shhhh"  son algunos de  los muchos cambios en  la biblioteca actual.  Aunque  muchas  bibliotecas  continúan  designando espacios silenciosos; los tipos de aprendizaje, trabajo y juego no son siempre los más tranquilos. 

¿Por qué tienen que ser inteligentes? 

Supongamos que un fabricante de productos de electrónica de consumo en las afueras de una ciudad inteligente necesita una interfaz de usuario más intuitiva para uno de sus nuevos productos. Un pequeño laboratorio en un parque científico de un campus universitario local tiene la solución, pero carece de una instalación para la construcción de prototipos y pruebas de la innovación. El pequeño equipo de investigación de la universidad también necesita ayuda para obtener financiamiento y está en un entorno económico y regulatorio muy rígido. 

En este escenario, la biblioteca inteligente debe servir como un agente de conocimiento dedicada a la localización de fuentes calificadas de conocimiento crítico para resolver un problema en particular, incluyendo historias que muestren el cómo y el porqué, trampas a evitar, y ayuda con la conexión de todos los puntos, como normativa legal y reglas económicas existentes. 

Una ciudad inteligente necesita una infraestructura de conocimiento

Para lograr que el conocimiento fluya en la ciudad del futuro, tenemos que despojarnos de las torres de cristal, y recordar lo que hicimos cuando todo lo que teníamos era uno del otro. A medida que construimos nuestras ciudades y bibliotecas del futuro, vamos a prestar atención a las viejas tradiciones, las necesitamos ahora más que nunca, sobre todo si queremos hacer frente a los desafíos económicos que enfrentamos en un mercado global brutalmente competitivo.
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Sobre el autor Nubia Márquez

Economista y Tecnóloga con Especialización en Aplicaciones E-Business, Tutor Virtual y Bloguera. Apasionada por la Tecnología, las Finanzas y la Educación con énfasis en la Web 2.0. En mis ratos libres me encanta cocinar, viajar, leer y navegar en la Internet.

 
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1 comentarios:

  1. En verdad es interesante el tema, me gusta y apasiona , pero es poca la información que se puede encontrar sobre bibliotecas smart cities y energias renovables, me gustaria encontrar mas sobre esta tematica ... buen articulo

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