Internet de los Alimentos (Internet of Food)

Una Tierra cada vez más hambrienta, cuya demanda de alimentos se espera aumente 70% en 2050 necesita de técnicas nuevas de cultivo. La capacidad de la tierra es limitada y las viejas formas de cultivo ya no son eficientes. Por ello, el Internet de los Alimentos (Internet of Food) o Granjas Inteligentes pueden ser la clave para solucionar muchos de los problemas alimentarios que se presentaran en el futuro cercano. 

Según Nicola Villa, Director de Innovación Urbana de Cisco, entrevistado por Fast Company, la Internet de los Alimentos será toda una red de sensores, sistemas y dispositivos que aseguren que los alimentos se mantengan seguros y frescos en todas las etapas de la cadena de suministro.

internet of food

Villa escribió acerca de una asociación entre Cisco y THNK, una "escuela de liderazgo creativo" e incubadora con sede en Amsterdam. En THNK, Cisco está colaborando con la cadena de supermercados británica Tesco para conceptualizar soluciones que se aplican bajo la mentalidad de la Internet de las Cosas para el proceso de distribución de alimentos, mejorar la seguridad y la transparencia de las formas en que se producen los alimentos, se entregan y consumen.

Neal Ungerleider de Fast Company informa que Cisco, Tesco y otros participantes presentarán los conceptos en septiembre, cuando ellos también evalúan la forma de incorporar las ideas en planes de negocio de sus empresas. 

El creciente papel del sensor en la infraestructura tecnológica toca de todo, desde la agricultura, hasta la fabricación de tiendas. El Internet de Todo (IoE) está a punto en el nexo de cómo los sensores, datos, personas y procesos interactúan y en última instancia puede transformar la forma en que la comida se ajusta a nuestro futuro. Asimismo, hay numerosos preguntas en torno a cómo la Computación en la Nube (Cloud Computing) y los Grandes Datos (Big Data) y su análisis pueden cambiar la forma en todas las funciones de la cadena de valor. 

Debido a la tensión mundial en la producción de alimentos, el IoF se presenta como un sistema eficiente, seguro y de gran impacto sobre el cambio climático en la producción. La Fundación Kauffman escribió en febrero que se espera que la demanda de alimentos aumente 70% en 2050, y la tecnología de la agricultura será fundamental "para aumentar la productividad en la cara de las limitaciones y los desafíos ambientales significativos". Ahí es donde está la oportunidad para la innovación, por los grandes jugadores como Cisco y Tesco o para los empresarios individuales y pequeños grupos con el IoF. Aunque la distribución parece ser el foco principal de los participantes Thnk, es sólo una parte del sistema agrícola más grande, que es también una parte de los "sistemas agrícolas integrados" que Kauffman predice incorporará sensores, equipo inteligente y la genética para rastrear plantas y animales. 

Sensores, códigos de barras, el GPS y la tecnología RFID permitirán que cada envío de alimentos sea rastreado por ubicación, supervisado por frescura y realizada su prueba de seguridad. Ese seguimiento permitirá la optimización de la distribución y ayudará a prevenir brotes de bacterias. La IoF será la infraestructura que permita a los consumidores realizar un seguimiento individual de su comida desde la explotación donde se originó, la fuente de los alimentos; así como también permitirá evitar "la falsificación de alimentos", tal como ocurre con el etiquetado incorrecto de productos del mar.

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Foto: Cisco

La ciudad de Oakland, en California, es una ciudad de granjas. Quizás es porque las granjas más cercanas a Oakland están a cientos de kilómetros de distancia. Un grupo de Oakland llamada Kijani Grows produce "acuaponías inteligentes". Eric Maundu, quien ha innovado usando acuaponía – la mezcla de animales acuáticos para la acuicultura y plantas en agua creciendo gracias a la agricultura hidropónica– para poder cultivar en lugares tan inusuales como bajo las autovías de circunvalación y pegado a solares dedicados para el estacionamiento de vehículos. Estos jardines utilizan sensores y microprocesadores para conectar los jardines a la nube y las redes sociales. La técnica de Eric, utiliza tan solo una décima parte del agua que necesaria para la agricultura tradicional. Además gracias a la ausencia de pesticidas, la no amenaza de insectos y el hecho de que es simbiótica (cultiva simultáneamente plantas y peces) la granja urbana de Maundu se ha convertido en una excitante e innovadora forma de alimentar un mundo sobre poblado. La tecnología que usa sensores (para medir el comportamiento del cultivo, el pH de la tierra, la vida de los insectos y peces y mediante sensores de temperatura conectados a la red, las plantas “twittean” cuando tienen sed) se está convirtiendo en una práctica común en las comunidades agrícolas de todo el mundo. Cada vez más, se está convirtiendo este tipo de técnicas que, permiten experimentar con tecnologías baratas como las Raspberry Pi con un coste inferior a 100 euros, en formas viables económicamente para empresas como Kijani Grows, del propio Maundu.

  Granjas Inteligentes - Smart Farm

También existen viñedos monitoreados con la analítica, vacas geográficamente rastreados con etiquetas en sus orejas. Con el tiempo, los sensores dirán cuando las uvas necesitan riego, la leche está mal, la cantidad de tiempo que le queda al queso de soja, y cuando un producto ya no es seguro para comer. Asimismo, sus tiendas de comestibles estarán equipados con los mismos sensores, además de un sistema de análisis integrado para optimizar el inventario.

El Internet de las Cosas en el mundo agrícola se está convirtiendo en una solución de vital importancia para evitar las hambrunas y sequías. La arquitectura de precisión – también llamada Smart Farming o Internet of Food – está innovando sobre la forma en la que hemos comido durante los últimos 12.000 años, añadiendo sistemas de soporte digitales y Software as a Service (SaaS) por medio de gran cantidad de sensores digitales e incluso datos en tiempo real. Escaneo informatizado, drones aplicados a la agricultura, predicciones meteorológicas e incluso robots se unen a esta ecuación que busca mejorar la producción alimenticia. Smart Farming no es simplemente alimentar al mundo, ya que va mucho más allá (la protección de las cosechas, el mantenimiento del grano sano o la monitorización de los niveles de humedad). Puede que no suene terriblemente excitante pero la escasez actual de recursos a nivel global y la cada vez mayor presión de la población sobre el territorio, hace que sea un área que podría impactar de manera importante sobre la calidad y la cantidad de muchos de nuestros alimentos esenciales.

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Sobre el autor Nubia Márquez

Economista y Tecnóloga con Especialización en Aplicaciones E-Business, Tutor Virtual y Bloguera. Apasionada por la Tecnología, las Finanzas y la Educación con énfasis en la Web 2.0. En mis ratos libres me encanta cocinar, viajar, leer y navegar en la Internet.

 
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